Unionistas ni gana fuera en lo que va temporada ni suma en lo que va de año con otra derrota más ante el CD Lugo.
Si hay algo que se deben cuidar son las apariencias. Fuera de casa, Unionistas, ni eso. El equipo salmantino va a disputar sus partidos fuera de casa como quien sale a la calle en pijama, sin esperar nada. En su visita a Lugo sumó otra derrota a la lista, van cinco seguidas, y no hay visos de que, a corto plazo, pueda revertir la dinámica.
Unionistas llegó al Anxo Carro disfrazado de equipo enrachado, con el ánimo crecido tras las dos victorias en casa y los ánimos calmados. La semana había sido plácida para preparar el encuentro en un compás calmo de espera que contribuyera a reforzar la confianza de los jugadores y en el trabajo del cuerpo técnico cuando toca afrontar un choque fuera del Reina Sofía.
Todo se vino abajo a la primera ya que al equipo se le vieron las costuras nada más comenzar. Primero por la indumentaria. Pareciera que ya nadie se preocupase en Unionistas por dar la apariencia de equipo serio fuera del Reina Sofía y, segundo, porque el equipo entrega la cuchara a la mínima. Enfrentado a un equipo ubicado en puestos de descenso, en un partido en el que no estaba sucediendo nada y con la impresión de que el rival era una bicoca, como por ensalmo, Unionistas convirtió al Lugo un equipo con la pegada del Bayer de Munich.
Dani Llacer repetía línea defensiva volviendo a apostar por Ortuño en el lateral izquierdo, mientras que Rabadán y Pau entraban al once inicial respecto al último encuentro. Nada se salía de ojo en inicio del partido, incluso el empate podía darse por bueno visto lo que se veía, que era nada. Nada sucedía con dos equipos mostrándose roñosos hasta que, en una contra y sin venir a cuento, iniciada a raíz de un saque de esquina de Unionistas, Mendoza recibe en la frontal la pelota y, con todo el tiempo del año mundo, en sus puestos, apunten, fuego y gol para el Lugo que, aún le queda por remar en aras de la salvación, se adelantase mientras la zaga salmantina aún corría de vuelta a su portería.
La segunda parte, de nuevo, un quiero y no puedo. La vuelta de vestuarios dejó una ocasión en la que Gorka Santamaría estuvo cerca de marcar mostrando el equipo unas energías renovadas con Rabadán disparando a las manos del portero en un nueva oportunidad. Unionistas buscaba el empate pero, frustrado por el pequeños errores en sus primeros intentos pareció preguntarse para qué seguir intentándolo si no van a ganar nunca como visitantes.Los jugadores abdicaron en su fueron interno y, por si acaso, no había quórum suficiente entre los blanquinegros el Lugo aprovechó para hacer el segundo, en un córner en el que Rodríguez aprovechaba un rechace en el área pequeña.
Partido visto para sentencia aunque Jorge Rastrojo se empeñase en apostatar de la rendición de sus compañeros. El siete no deja de intentarlo siempre aunque lleve todas las de perder, y así por su empeño, en una acción técnica de arte marcial, logró acortar distancias al filo del tiempo reglamentario. La rebeldía del extremo no llegó a más en el tiempo de descuento. Concluido el partido otra derrota como visitante para Unionistas que, salvo pequeños detalles, no hizo ni el asomo de parecer, ni de lejos, un equipo que quiera meterse en la pomada del playoff. Queda una última oportunidad, ganar los dos partidos que quedan en el mes de marzo.Ad astra per aspera.
CD Lugo 2-1 Unionistas de Salamanca
CD Lugo: Cacharrón, Lizancos, Juan Rodríguez, Pedro Pereira (Bernardo 86'), Perero, Zoilo, Yayo, Roger (Vaquero 75'), Jerry (Vidal 75'), Reneiro (Marcos Sánchez 75') y Bryan Mendoza (Ochoa 81').
Unionistas: Iván martínez, Mikel Serrano, Ramiro Mayor (Aitor Pascual 63'), Imanol Baz, Ortuño (Vergés 46'), David Rabadán (Chuca 57'), Iñaki González, Rastrojo, Jonny Arriba, Pau Martínez (Dani García 57') y Gorka Santamaría (Pablo García 75').
Goles: 1-0 Bryan Mendoza (min.23), 2-0 Juan Rodríguez (min.60), 2-1 Rastrojo (min.88)